Irse un fin de semana con amigos o reunir a toda la familia es un plan estupendo. Compartir comidas, excursiones, juegos y esas sobremesas que empiezan con el café y nadie sabe muy bien cuándo terminan.
Pero hay cosas que es mejor no compartir. Y el baño es una de ellas.
En San Benito la casa de mis abuelos tenemos cinco habitaciones amplias y cada una cuenta con su propio baño privado. Puede parecer un detalle más de la casa, pero cuando viajan 16 personas o incluso 22 se convierte en una de esas comodidades que realmente marcan la diferencia.
Cada habitación se convierte así en un pequeño espacio privado dentro de una casa pensada para compartir. Puedes pasar el día con todo el grupo, reunirte alrededor de la mesa, jugar una partida de ping-pong, disfrutar del jardín o terminar la noche delante de la chimenea y, cuando llega el momento de descansar, cerrar la puerta y tener vuestro propio espacio. De hecho, quienes se han alojado en San Benito destacan precisamente el valor de poder compartir una casa grande manteniendo la privacidad gracias a los baños de las habitaciones.
Pero además pensamos que los baños de las habitaciones deben seguir siendo privados. Por eso San Benito cuenta también con dos aseos adicionales, uno en la entrada y otro junto a la cocina. De esta manera, durante una comida, una celebración o una tarde todos juntos, no es necesario entrar en las habitaciones para utilizar un baño. Los espacios privados siguen siendo privados.
Y cuando viajamos con amigos esto se agradece muchísimo. Podemos acostarnos a horas diferentes, levantarnos cuando queramos, arreglarnos tranquilamente antes de salir a cenar por Riaza o ducharnos después de una ruta sin convertir el pasillo en la sala de espera de un baño.
En San Benito tenemos sitio para juntarnos muchos.
Pero, por suerte, no tenemos que hacer cola para ir al baño.
📞 687 537 404
Reservas: sanbenitoriaza.com/reservas/